Populares y ultras han llegado ya a un acuerdo sobre el programa. Génova sigue implicada en los contactos, pero Abascal enfría las prisas de Feijóo para investir a Guardiola
El acuerdo entre el Partido Popular y Vox para formar gobierno en Extremadura está a punto de caramelo. Fuentes conocedoras de las negociaciones, que han tomado aire tras las elecciones de Castilla y León, transmiten que “no hay ningún escollo” para la investidura de María Guardiola. Se ha superado satisfactoriamente la...
etapa del acuerdo sobre el programa y solo faltan los flecos: definir las fases de ejecución de las medidas y establecer las partidas económicas que precisan. “Estamos trabajando en el detalle de plazos de cumplimiento y cuantías”, revelan cargos al tanto de las conversaciones.
Los documentos están prácticamente perfilados, aunque el anuncio puede demorarse aún unos días, aseguran, porque la formación de Santiago Abascal enfría las prisas del líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, que urge a sellar el Ejecutivo extremeño antes del mes de abril. Todo, mientras Génova sigue implicada en los contactos y en el intercambio de propuestas con la cúpula de la extrema derecha. Eso sí, la dirección popular se resigna a que los ultras marquen la agenda. “Una vez que no hay puntos de disensión concretos, los tiempos no los maneja el PP”, reconocen en el gabinete de Feijóo. En Aragón, el presidente en funciones del gobierno regional, Jorge Azcón, envió ya una primera propuesta a Vox con su oferta hace días. Y, en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco saborea su reciente victoria y espera a la semana que viene para arrancar las conversaciones. La ronda de contactos arrancará el miércoles que viene.






