Génova acusa a los ultras de “atacar más” a los populares que al PSOE. Abascal insta a Feijóo a presentar una moción de censura

La tregua de PP y Vox ha llegado a su fin. La batalla en la derecha quedó en suspenso durante las negociaciones para investir al president valenciano, Juan Francisco Pérez Llorca. Pero el Partido Popular y los ultras han vuelto al choque directo con las elecciones extremeñas a la vuelta de la esquina, el próximo día 21. La presidenta de la comunidad, María Guardiola, adelantó los comicios en busca de una mayoría absoluta que, según el último estudio del CIS, está lejos. Así que el PP ha salido en tromba contra Vox, acusándolo de beneficiar al PSOE con su estrategia. El objetivo compartido es “echar” a Pedro Sánchez de la Moncloa, aunque ambos pelean entre sí por arrastrar los votos del antisanchismo. Mientras Alberto Núñez Feijóo pide a Vox que abandonen la “pinza” con el PSOE, Santiago Abascal le reprocha que no presente una moción de censura contra Sánchez.

Antes del verano pasado, Feijóo rara vez mencionaba explícitamente ni a Vox ni a Abascal en público. Pero con el inicio del curso político, a mediados de septiembre, el PP comenzó a explotar una estrategia renovada: confrontar directamente con los ultras. Feijóo buscó el cuerpo a cuerpo contra Abascal en mítines y entrevistas para intentar combatir el ascenso fulgurante en las encuestas de su oponente en la derecha. La guerra se frenó durante las negociaciones entre ambas formaciones tras la dimisión de Carlos Mazón, con quien Abascal tenía una relación fluida. Salvada la Comunidad Valenciana, el PP se centra ahora en Extremadura, donde los populares temen una dura negociación para formar gobierno si Guardiola queda en minoría.