Un proyecto estratégico para Europa como asegurarse el control de los medios de pago digitales requiere la activa participación de los ciudadanos

El Banco Central Europeo (BCE) prepara uno de sus proyectos más ambiciosos con el lanzamiento del euro digital, que si se cumple el calendario previsto estará en circulación en 2029. La autoridad monetaria busca adaptarse a una economía cada...

vez más digitalizada y pretende que el euro digital sea una evolución natural del dinero que convivirá con los billetes. Sin embargo, son pocos los ciudadanos familiarizados con la idea de un euro digital. Cuesta entender que un debate crucial para el futuro de Europa se produzca fuera del radar de la opinión pública.

El euro digital es moneda oficial emitida solo en formato digital por el BCE y sirve para realizar pagos digitales. Europa busca la soberanía estratégica también en el ámbito monetario. El dinero físico cada vez se utiliza menos en los pagos cotidianos, pese a que todavía se mantiene en el 52% de las compras en comercios físicos. A las tradicionales tarjetas se unen más recientemente otros medios como las aplicaciones móviles. El 70% de las compras con tarjeta en la zona euro se liquidan a través de redes internacionales, dejando a Europa en una situación de dependencia frente a proveedores extranjeros. En un entorno geopolítico incierto, de competencia con el dólar, el yuan y las grandes plataformas tecnológicas, tener un euro digital es una herramienta de poder económico.