El hostelero granadino y su hermana Luisa González han convertido el establecimiento familiar, con más de 2.300 referencias de vino, en un lugar de culto

“Tengo vinógenes, que es como el síndrome de Diógenes, pero con el vino, o sea, más caro”. Así se refiere Jesús González, de la taberna granadina La Tana (Plazeta del Agua, 3, Granada) a aquella afición que le hizo dejar los fogones por las botellas, y que le ha llevado a ofrecer una de las

ata-link-track-dtm="">cartas de vino más extensas del país, con un total de 2.380 referencias. Botellas y más botellas que son objeto de devoción para profesionales y amantes del vino, y que han convertido La Tana, con su estética relajada de auténtica taberna antigua, en el lugar de referencia en la provincia de Granada para aquellos que buscan añadas especiales, vinos exclusivos y calidad en cada sorbo.

Y también, en cada mordisco. De su cocina salen platos de confección sencilla que apuestan por la excelencia como el esturión confitado y ahumado con tomate o pimientos asados (media ración 14 euros), el lomo a la sal con tomate seco (media ración 11 euros), los corazones de alcachofa (media ración 6,5 euros), los espárragos blancos cojonudos (5 unidades a 17 euros), las tortillas de patatas con guarnición (18 euros), la calabaza frita con chorizo (10 euros) o los platos de embutido que abren el apetito del más desganado.