Con Donald Trump a la cabeza, un movimiento ultraderechista muy variopinto (libertarios, paleoconsevadores, neorreaccionarios) trata de cambiar el mundo revirtiendo los valores de la Ilustración. Varios ensayos estudian el fenómeno

El auge de la ultraderecha global puede verse como una epidemia. No estalla de golpe: primero es una fiebre leve, casi imperceptible; luego se propaga, muta, se vuelve contagiosa; finalmente, se instala como un clima y deja de alarmar, porque se ha vuelto cotidiana. “Estamos en la fase más desarrollada de la epidemia”, dice Franco Delle Donne, el investigador argentino autor de Epidemia ultra. Del fascismo europeo a Silicon Valley: anatomía de un fenómeno que está conquistando el mundo (Península), donde defiende que las fuerzas democráticas cometieron un grave error al subestimar los brotes ultras hasta que se extendieron... y fue demasiado tarde. Ya están aquí.

Epidemia ultra es uno de los muchos ensayos que está produciendo el sector editorial, siempre atento a los asuntos que copan el debate público y que, como en este caso, causan movimientos sísmicos en la civilización. Ensayos como los de Antonella Marty, Mark Fortier, Bruno Cardeñosa, Adriana Hest, Francesc-Marc Álvaro o Luciana Peker. Entre otros. En abril habrá lanzamientos de Alicia Valdés, Antonio Maestre o Carlos Fernández Liria. Una epidemia editorial paralela a la expansión de las nuevas derechas refleja la necesidad de entender lo que pocos esperaban.