La incidencia de las bajas entre los trabajadores de 25 a 35 años ha crecido un 67% en los últimos años, frente al 43% de 55 a 65 años
El aumento en los últimos años de la incapacidad temporal es uno de los fenómenos que más preocupa a empresarios, sindicatos y al propio Gobierno. Según cálculos distribuidos este martes por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), la incidencia de las bajas ha aumentado en torno a un 60% entre 2017 y 2024, con un incremento de la duración media del 15%. Cabe precisar que ni el aumento de los últimos años ni el peso del fenómeno es similar en cada grupo poblacional. El organismo que dirige Cristina Herrero intenta responder a esta pregunta con una herramienta que (a partir de las cifras de la Seguridad Social) desglosa el impacto de las bajas por colectivos, a partir del cual se derivan los siguientes datos.
Algunas de las principales conclusiones se extraen por la edad: los jóvenes faltan más por enfermedad al trabajo que los sénior y la brecha se amplía año a año. La incidencia de la incapacidad temporal por contingencias comunes (las que no son de origen profesional) por cada 1.000 afiliados es de 41,1 en el grupo de 25 a 35 años, mientras que en el de 55 a 65 años es de 29,7. A más edad más probable es enfermar, pero muchos especialistas en incapacidad temporal vienen advirtiendo desde hace tiempo que los sénior son más reticentes a acogerse a este derecho, dudas menos comunes (según los datos de la Airef) entre los jóvenes.







