Las listas de espera, la existencia de trabajadores de más edad y las condiciones laborales explican el crecimiento del 80% en las ausencias al trabajo en diez años
El creciente aumento de las ausencias al trabajo por enfermedad en España es un fenómeno que impacta en las empresas, en los centros de salud y en el mismo Congreso de los Diputados. Las bajas laborales son noticia y
gaciones-innecesarias.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2026-02-04/la-airef-denuncia-la-deficiencia-estructural-de-la-gestion-de-las-bajas-en-espana-y-advierte-del-riesgo-de-prolongaciones-innecesarias.html" data-link-track-dtm="">los datos estadísticos son incontestables. En 2017, con una población ocupada de 18 millones de personas se registraron 4,7 millones de procesos de bajas laborales entre los trabajadores. Ocho años después, en 2024, con 21,8 millones de ocupados, hubo 8,6 millones de estas bajas (conocidas técnicamente como incapacidad temporal), prácticamente el doble. Mientras que el número de trabajadores creció un 19% en este periodo, los procesos de baja se dispararon un 83%.
No obstante, para eliminar el efecto del empleo en el crecimiento de las bajas (lo lógico es que cuantos más trabajadores haya, más ausencias se producirán) se debe evaluar su incidencia (un indicador que mide el número de procesos de baja que se inician de media al mes por cada 1.000 trabajadores protegidos por la Seguridad Social). Según esto, en 2017 se contabilizaron 21,4 procesos medios al mes frente a 34 en 2024, casi un 60% más. Todas estas cifras están en el informe sobre el gasto público en incapacidad temporal elaborado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el más exhaustivo sobre esta materia realizado recientemente por un organismo público. La patronal de mutuas AMAT, ampliando el periodo entre 2015 y 2025, observa un aumento superior al 80% en diez años.






