María Belén Fernández no figuraba en el sistema VioGén, como sucede en la mayoría de los casos. El miedo y la vergüenza son los principales motivos por los que las mujeres no denuncian

La Xunta, el Parlamento de Galicia, la Delegación del Gobierno, las siete ciudades gallegas y otros municipios de la comunidad autónoma han convocado concentraciones y minutos de silencio en repulsa por el crimen machista que Santiago F. Q. perpetró el domingo en Mos, en el sur de Pontevedra: asesinó a su expareja, María Belén Fernández, y se suicidó horas más tarde.

En Santiago, el presidente del Gobierno regional, Alfonso Rueda, y trabajadores de los edificios administrativos de San Caetano, sede de la Xunta en la capital, han guardado un minuto de silencio seguido de aplausos. A continuación, el director general de Loita contra a Violencia de Xénero (Lucha contra la Violencia de Género), Roberto Barba, ha expresado la “repulsa y condena” del Ejecutivo autonómico por el crimen y ha trasladado el apoyo a la familia de la víctima, especialmente a su único hijo, mayor de edad.

“Desde la Xunta, no nos cansaremos de pedir a las víctimas que presenten denuncia, que participen a las autoridades competentes lo que está pasando; que no sufran, que no aguanten esa violencia”, zanjó Barba, aunque reconoció que “es difícil a veces tomar la decisión”. Desde que hay datos de víctimas de violencia machista en 2003, solo una de cada cuatro han presentado denuncia contra su agresor; en su inmensa mayoría, los motivos para no denunciar son el miedo por sus vidas o las de sus hijos e hijas cuando tienen, a no ser creídas por las instituciones, la vergüenza, o la falta de una red de apoyo.