Edurne Morillo |
Melbourne (Australia) (EFE).- Carlos Alcaraz aseguró este lunes que la conquista del Abierto de Australia fue «muy, muy bonita» por todo lo que la rodeó, desde el trabajo previo y las dudas iniciales hasta el contexto de una final histórica ante Novak Djokovic, con Rafael Nadal como testigo en el palco.
«Después de cómo venía entrenando, cómo me venía sintiendo y una vez lo he conseguido, fue muy, muy bonito», resumió el murciano en una entrevista con EFE, todavía con la emoción reciente de haber completado el Grand Slam y de haberse convertido en el jugador más joven de la historia en lograrlo.
Alcaraz reconoció que el escenario y el rival añadieron un componente especial de dificultad a la final.
«Cuando te enfrentas contra Novak en una final de este calibre, un Grand Slam, unos Juegos Olímpicos o una gran final, lo hace incluso más difícil. Ese aura que tiene, que parece que está cero nervioso, te hace incluso dudar un poquito y la verdad es que eso es bastante complicado», explicó.











