Cuando bajó la intensidad de sus golpes y alargó los peloteos fue muy superior. Todos sabíamos, incluido ellos, que Djokovic debía rozar la perfección
Todos los aficionados que disfrutamos de la final del Open de Australia vimos cumplirse a rajatabla todos los pronósticos y a Carlos Alcaraz conquistar su primer Open de Australia. Después de que Jannik Sinner cayera en su encuentro del viernes, el jugador español partía como claro favorito ante Novak Djokovic. Los dieciséis años de diferencia entre el uno y el otro, así c...
omo el nivel tenístico actual del serbio, que, lógicamente, está alejado del que exhibió en los años que ejerció su dominio en el tenis mundial, así lo hacían prever.
Si bien los dos habían sufrido unas semifinales muy duras y disputadas con victorias agónicas para ambos, en cinco dramáticos sets que los hicieron llegar a su límite, estaba claro que esta circunstancia favorecería aún más al jugador de Murcia.
No cabe ninguna duda de que Nole sigue siendo un competidor extraordinario, un luchador nato y un deportista ejemplar en su extremo foco y en su incansable disciplina. Pero los años no pasan en balde. A sus casi 39, recuperar el cuerpo correctamente después del elevado esfuerzo al que debió someterse en este último partido contra Sinner se me antojaba, al igual que a la inmensa mayoría, tarea casi imposible.










