El trazado propuesto se sumaría al corredor europeo y firmas españolas ya han mostrado su intención de participar en el plan

Casi tres meses después de que la Comisión Europea presentara un ambicioso plan de inversiones para impulsar el uso del tren en los próximos tres lustros, Rumania ha desvelado que está esbozando su propio proyecto para evitar quedarse rezagada. Aunque se encuentra en la fase de planificación, las autoridades rumanas están preparando una línea ferroviaria de alta velocidad de casi unos 782 kilómetros, que costaría unos 14.930 millones de euros, con un coste medio de casi 19 millones de euros por kilómetro, que conectaría el mar Negro con Europa Central, según un estudio de viabilidad revelado por el Ministerio de Transportes.

En concreto, el corredor se extenderá desde la ciudad portuaria de Constanța hasta Oradea, en la frontera occidental, pasando por Bucarest, la capital de este país de la Europa del Este. También atravesaría importantes localidades como Brașov, Sighișoara, Târgu Mureș y Cluj-Napoca, todas ellas en el corazón de la región de Transilvania. Precisamente, en esta zona, a la altura de Brașov se prevén las obras más complejas, ya que deben construirse túneles que deben perforar la cordillera de los Cárpatos orientales. Para su construcción, se combinarán la modernización de líneas existentes para adaptar las vías a velocidades de entre 160 y 200 kilómetros por hora con la construcción de tramos nuevos que permitirán que los trenes puedan alcanzar los 250 kilómetros hora.