La Comisión plantea un incremento de la competencia entre operadores para reducir los precios

Es imposible que Europa −y el mundo entero− alcancen ningún objetivo de reducción de emisiones sin que esto pase por el transporte. Y en este campo, el medio que menos contamina es el ferrocarril. En ese marco, la Comisión Europea ha presentado este miércoles un plan para impulsar el uso del tren en un aspecto muy concreto: la conexión por alta velocidad entre las grandes capitales europeas. Si ir de Berlín a Copenhague cuesta ahora siete horas, el objetivo del Ejecutivo europeo es que quede en cuatro; pasar de casi 14 horas a seis es la meta entre Atenas y Sofía. Todo ello a un precio “asequible”.

Uno de los puntos que el ex primer ministro italiano Enrico Letta destacaba en su informe sobre el mercado único y cómo profundizar en él era la falta de una red ferroviaria paneuropea que uniera las grandes capitales con tiempos y precios razonables para poder ser competitivos frente a otros medios de transporte como el avión o el automóvil. Con este objetivo, la Comisión ha lanzado una comunicación con varias recomendaciones a los Estados para que impulsen la alta velocidad y, al mismo tiempo, reduzcan emisiones contaminantes, puesto que el tren es el transporte que menos carbono emite. Según los números de 2022, mientras los medios por carretera copaban el 73,2% de las emisiones y los aviones el 14,2%, el ferrocarril solo fue responsable del 0,3%. El resto le corresponde al transporte marítimo.