Los ayuntamientos de las dos capitales limitan el alquiler vacacional para abordar la crisis de acceso a la vivienda y forzar rebajas en los precios
Los ayuntamientos de Madrid y Barcelona han puesto en el punto de mira a los pisos turísticos, a los que acusan de ser uno de los causantes de la crisis de vivienda en las dos capitales, que registran precios de venta y alquiler en máximos y cuentan con una oferta en mínimos históricos. La estrategia de los consistorios para abordar el problema, sin embargo, ha sido diferente. ...
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, se ha comprometido a eliminar todas las licencias de viviendas de uso turístico (10.000 en la actualidad) en 2028, lo que convertiría a la capital catalana en la primera ciudad europea y la segunda del mundo, tras Nueva York, en la que esa oferta alojativa estaría prohibida.
Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, activó el pasado mes de agosto el plan Reside el pasado mes de agosto, que prohíbe las viviendas de uso turístico en el centro de la ciudad y lo limita a edificios enteros en los que no comparta uso con el residencial. Este plan, unido a la creación del registro único de alquileres y a la labor inspectora municipal para sacar la oferta ilegal, ha provocado que el número de licencias haya descendido un 30%, según los últimos datos facilitados por el consistorio madrileño, desde las 9.848 de marzo de 2025 hasta las 6.620 de enero de 2026.






