El artista estadounidense ayudó a definir la estética de tebeos como ‘El espectacular Spiderman’, ‘El Increíble Hulk’ y ‘Capitán América’

El historietista estadounidense Sal Buscema, uno de los últimos creadores cuyo estilo audaz ayudó a definir la estética de los cómics de Marvel en los años setenta, murió la semana pasada a los 89 años. Su narrativa y habilidad para representar acción de superhéroes y secuencias de combate cautivaron a varias generaciones de fans de Marvel. Buscema era más conocido por su trabajo en El espectacular Spiderman, El Increíble Hulk, Capitán América, Los Defensores o ROM, el Caballero del Espacio. Algunos colegas como el artista Sterling Clark reaccionaron al fallecimiento del ilustrador: “Cuando pienso en mi infancia y en todos los cómics que leí, el nombre de Sal parece haber aparecido en prácticamente todos”, publicó el pasado lunes 26, cuando Buscema habría cumplido 90 años.

Buscema comenzó en Marvel en 1968, quizá nunca tuvo la consideración de otros como Jack Kirby o su propio hermano John Buscema (1927–2002) — uno de los genios del tebeo de superhéroes—, cuyo trabajo entintó por primera vez en los cómics de Dell a comienzos de los años sesenta. Sal Buscema embelleció inicialmente el trabajo de su hermano en Marvel en Estela Plateada y Los Vengadores. Al poco tiempo empezó a dibujar el mismo las historias para algunos de los títulos más importantes de la editorial. Y eventualmente se convirtió en la opción elegida para lanzar nuevas series o para emparejarse con nuevos guionistas en títulos ya existentes por la rapidez y fiabilidad con la que trabajaba.