La dibujante, cocreadora de Miles Morales, repasa cómo llegó desde su Amatrice natal a convertirse en una de las artistas más aplaudidas de Marvel

Al día que cambió su vida Sara Pichelli llegó con retraso. Cosa de las dudas, o de la “honestidad intelectual”, dice ella. Cuenta que apenas tenía dibujos para enviar al concurso, y que repetía: “Pero ¿qué voy a mandar?”. A lo que su entorno oponía sentido común: “¿Qué más da? Prueba, es gratis”. Finalmente, la convencieron. Así que, pese a su portafolio reducido, se apuntó a Chesterquest, la gira mundial con la qu...

e Marvel buscaba en 2008 nuevos talentos. A fuerza de procrastinar, eso sí, el plazo había caducado.

Tiempo después, recibió igualmente una respuesta. Quizás solo le comunicaran que había incumplido los términos. Pero, tras leer el mensaje, tuvo otra sospecha: “Que se hubieran equivocado”. Entre los 12 ganadores planetarios figuraba su nombre. Ningún error, más bien la intuición de C.B. Cebulski, a la sazón cazatalentos de la célebre casa de tantos superhéroes. La creadora confiesa por videollamada: “A día de hoy, cuando coincidimos, le pregunto qué vio en esas láminas”. Lo mismo, en realidad, que han acabado detectando otros directivos, premios y miles de lectores. Porque hoy Pichelli es una de las artistas más respetadas de la compañía, invitada estrella de la Comic-Con de Nápoles, del 30 de abril al 3 de mayo. Guardianes de la galaxia, Los cuatro fantásticos, La patrulla-X y otros muchos iconos han viajado desde EE UU a Roma, donde reside, para dejarse cuidar por su lápiz. Y hasta dio a luz ella misma a un nuevo mito: en 2012, cocreó a Miles Morales, una de las últimas personalidades de Spiderman. Dicho de otra forma, es la mamma de Spiderman.