El miembro del comité ejecutivo del BCE defiende el euro digital porque el dinero en metálico “no cubre todas las necesidades” actuales y señala que el supervisor lleva “muchos años” pidiendo una solución al sector privado

Existen pocas dudas de la vinculación entre el dinero y la geopolítica, y la historia del euro digital solo reafirma este vínculo. La Comisión Europea presentó las propuestas legales para su desarrollo en junio de 2023 y ahí quedó, sin mucho impulso político hasta que Donald Trump volvió a la Casa Blanca. Entonces el papel de Piero Cipollone (64 años, Avezzano, Italia), el miembro del comité ejecutivo de Banco Central Europeo (BCE) encargado del euro digital, ganó enteros. Antes de llegar a Fráncfort, hizo buena parte de su carrera en el Banco de Italia, donde llegó a subgobernador. En noviembre de 2023 entró en el directorio que se encarga del día a día de la máxima autoridad monetaria, y pasó a dirigir un proyecto clave con el que la UE esperar reducir la dependencia de empresas estadounidenses como Visa, Mastercard o American Express para los pagos electrónicos.

Pregunta. El BCE ha esgrimido la complicada situación geopolítica actual como un argumento a su favor para defender el euro digital. ¿Cree que los acontecimientos vistos desde el comienzo del año, como Venezuela y Groenlandia, refuerzan esta postura?