Bruselas y Nueva Delhi acercan posturas en medio de los arrebatos de Trump al pactar la reducción o eliminación de un 90% de los aranceles

Mientras las viejas reglas del orden internacional sufren voladuras cada semana, la Unión Europea y la India han apostado por estrechar los lazos con la firma de lo que ambas delegaciones han llamado la “madre” de todos los acuerdos comerciales, según la definición de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Ella, junto con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han viajado hasta Nueva Delhi para celebrar una cumbre entre la UE y la India en la que han cerrado las negociaciones. Supone un paso decisivo para eliminar barreras a las importaciones entre ambas áreas: 4.000 millones menos en aranceles, calcula Bruselas. Pero, por encima de todo en este continuo terremoto geoestratégico que vive el mundo, es un paso para reducir dependencias de Estados Unidos y de China.

Esta incertidumbre global, sin duda, ha contribuido a acelerar el pacto de libre comercio que empezó a negociarse en 2007, se estancó entre 2013 y 2022, y ha tomado carrerilla en el último año, coincidiendo con la llegada de Trump. El camino recuerda al del tratado comercial con Mercosur, sellado este enero tras 26 años de deliberaciones (aunque ahora ha tropezado en su tramitación parlamentaria después de que la Eurocámara votara remitir el tratado al Tribunal de Justicia de la UE).