Miguel Ángel Pareja, delegado de la red judicial de gestión de Emergencias y Catástrofes, destaca que en este accidente ha habido buena coordinación judicial, aunque es necesario modificar los protocolos

Miguel Ángel Pareja Vallejo (1963, Ciudad Real) ingresó en la carrera judicial en el 2000 y eligió como primer destino el juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Montoro (Córdoba). Para él las casualidades no existen, así que no cree que lo sea el hecho de que le haya tocado acompañar a Cristina Pastor, la jueza recién llegada de la Escuela Judicial, que, como él en su momento, ha elegido como primer destino ese juzgado de Montoro.

2026-01-21/el-informe-de-la-inspeccion-ocular-de-la-guardia-civil-y-el-testimonio-del-maquinista-del-iryo-puntos-de-partida-de-la-investigacion-judicial.html" data-link-track-dtm="">La nueva encargada se encontrará un juzgado atiborrado de papeles y sobrecargado de trabajo, pero con un añadido: debe coger la batuta de la investigación del choque de trenes en Adamuz que ha causado 45 fallecidos y decenas de heridos.

Pareja Vallejo la mira desde arriba, desde la presidencia de la Audiencia Provincial de Córdoba, donde tomó posesión en julio de 2025. Se muestra dispuesto a solicitar para su nueva compañera todos los refuerzos que necesite. La semana pasada ya hizo una primera visita a los letrados y funcionarios del juzgado, junto al presidente del Tribunal Superior de Justicia andaluz, Lorenzo del Río, con el objetivo de retratar la solidaridad entre jueces. Todos quieren que la instrucción del caso de trenes de Adamuz salga bien y no se eternice en el tiempo para dar respuestas a las víctimas.