El militar defiende que el órgano que coordinó la crisis conocía el riesgo en el barranco del Poyo más de una hora antes del envío de la alerta
Un comandante de la Unidad Militar de Emergencia (UME) ha sostenido este jueves ante la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la dana de 2024, Nuria Ruiz Tobarra, que los dos exaltos cargos de la Generalitat Valenciana investigados en la causa ―la exconsejera de Justicia e Interior Salomé Pradas y quien fuera su segundo, Emilio Argüeso― “no propusieron ninguna medida” al inicio de la gestión de la crisis. “No había ninguna preocupación por los caudales en el Centro de Coordinación Operativo de Emergencias (Cecopi)”, ha señalado Salvador Romón,...
según señalan a EL PAÍS fuentes presentes en su declaración como testigo.
El militar se ha referido así a la reunión del Cecopi, el órgano de la Generalitat que coordinó el temporal que dejó 230 muertos y en el que participaron una veintena de instituciones locales, autonómicas y nacionales. “En la primera reunión, a partir de las 17.00, Pradas y Argüeso no proponen ninguna medida”, ha remarcado.
El testigo ha indicado que el Cecopi conoció el riesgo del barranco el Poyo ―la rambla que desató la desgracia al inundar municipios como Paiporta (25.309 habitantes) o Catarroja (30.000), donde la riada dejó 55 y 25 muertos, respectivamente― a partir de las 19.00. Se trata de más de una hora antes de que la Generalitat remitiera la alerta masiva a móviles Es-Alert, que se activó cuando la mayoría de los desaparecidos ya habían muerto. El dato del oficial del Ejército desmonta la tesis exculpatoria ―sostenida por Pradas― de que en el órgano de crisis no se abordó el peligro del Poyo hasta bien avanzada la reunión.






