Una jueza federal estudia la demanda de las autoridades locales al Gobierno de EE UU que considera que la operación lanzada por la Casa Blanca en la ciudad demócrata infringe la Décima Enmienda
La agria disputa entre el Gobierno de Estados Unidos y las autoridades locales y estatales de Minnesota llegó este lunes a los tribunales mientras crecía la tensión en Minneapolis. Fue dos días después que la Patrulla Fronteriza matara a Alex Pretti, enfermero estadounidense de 37 años, sin antecedentes penales, que recibió una decena de disparos a bocajarro mientras estaba en el suelo, rodeado por seis de los 3.000 agentes federales enviados por Donald Trump en la mayor operación migratoria de su primer año de vuelta en el poder.
Por un lado, una jueza federal decidía sobre si este despliegue sin precedentes viola la soberanía del Estado. La audiencia estaba prevista de antemano, pero la muerte de Pretti le dio una nueva dimensión. Se celebró por la mañana en esta ciudad del Medio Oeste. La magistrada Kate M. Menendez no emitió un fallo de inmediato tras escuchar los argumentos. Tampoco proporcionó un plazo para la publicación de su decisión por escrito, aunque pareció escéptica con las aspiraciones de los demandantes.









