Las protestas contra la ofensiva migratoria del republicano continúan cada día, mientras que Minnesota ha demandado a la Administración y varios fiscales dimiten en respuesta a presiones en la investigación
En medio del gélido frío ártico del invierno en Minnesota, cientos de flores depositadas en el memorial a Renee Good, la poeta de 37 años matada a tiros por un agente de inmigración el pasado 7 de enero, emergen entre el hielo y la nieve que cubre la avenida de Portland del sur de Minneapolis. Este miércoles se cumple una semana desd...
e el tiroteo que sacudió Estados Unidos y puso de manifiesto una vez más la brutalidad de la ofensiva antimigrante del Gobierno de Donald Trump.
Al memorial, que ha sido escena de protestas diarias desde la noche del miércoles pasado, comenzaron a llegar personas pasadas las nueve de la mañana para una vigilada convocada para las 9.37, hora exacta en la que hace siete días Good recibió tres disparos mortales de parte de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). La ceremonia durará tres horas, una hora por cada hijo que la fallecida deja atrás.
Desde la muerte de Good, ciudadana estadounidense, Minneapolis ha mantenido la presión en las calles. Las protestas no han dado tregua, como tampoco lo ha hecho el Gobierno de Trump, que mantiene en la ciudad más poblada de Minnesota un enorme despliegue de agentes migratorios a pesar de las denuncias de las autoridades estatales y locales, que exigen un fin a lo que han llamado una “invasión federal”.















