Pierre-Olivier Gourinchas señala que Estados Unidos “está pagando los aranceles” y ve una “gran oportunidad” para Venezuela

El Fondo Monetario Internacional es uno de esos grandes símbolos del orden económico internacional fundado tras la Segunda Guerra Mundial, adalid del multilateralismo y el libre comercio, bajo el liderazgo de Estados Unidos. Ahora la primera potencia —y, dicho sea de paso, primer accionista del Fondo— está poniendo patas arriba ese mismo orden. Cuando el francés Pierre-Olivier Gourinchas (Montpellier, 57 años), economista jefe de la institución, atiende a EL PAÍS, el pasado lunes en Bruselas, Donald Trump ha amenazado a Europa con más aranceles si no logra la soberanía de Groenlandia. La amenaza llueve sobre mojado, sobre una guerra comercial que comenzó en 2025, pese a que la economía global muestra resistencia, como reflejan las últimas proyecciones del FMI.

Pregunta. Acaba de hacer un llamamiento a evitar una escalada arancelaria entre Estados Unidos y Europa a raíz del conflicto de Groenlandia, pero, ¿cómo se responde a la Administración de Donald Trump?

Respuesta. Nuestro trabajo no es dar consejos sobre las represalias. Lo que sí podemos hacer, en general, es advertir de los peligros para la economía global y la estabilidad que supone una guerra comercial en toda regla. Tenemos el ejemplo del periodo de entreguerras, después de la Gran Depresión, cuando los países giraron hacia el proteccionismo, empezaron con el ojo por ojo y el comercio exterior se hundió, lo que agravó enormemente la crisis. Siempre hay disputas comerciales, pero se deben resolver a través de los mecanismos consensuados, no deben usarse los aranceles como arma económica.