El Barcelona eleva su quinto título consecutivo tras superar al Real, más competitivo que nunca, gracias a los goles de Brugts y Alexia
El Madrid compitió esta noche contra el Barça como nunca, pero al final pasó lo de siempre. Las azulgranas superaron en la final de la Supercopa al Real con goles de Brugts y Alexia para sumar su quinto trofeo consecutivo y dejar otra vez a su rival sin el primer título de su historia. La diferencia a día de hoy entre los dos equipos es evidente: el Barcelona suma 20 clásicos ganados y solo uno perdido y se ha llevado 17 de los 19 trofeos nacionales que ha habido en juego desde la temporada 2019-2020. El Barcelona es un equipo que casi levita por España y por Europa, por mucho que este sábado estuviera enfrente el mejor Madrid, un equipo potenciado por los recursos que le ha dado Pau Quesada desde su llegada al banquillo.
Pere Romeu recuperó en el once a dos referentes como Patri Guijarro y Graham Hansen. La pivote, elegida MVP, ejerció con Vicky y Alexia en la medular, mientras que la extremo acompañó a Pina y Pajor en el tridente ofensivo. El Madrid salió con la misma idea que hace dos meses en el Estadi Olímpic: un equipo sin una nueva fija y de piernas rápidas para intentar castigar en las contras. Quesada dejó a Alba en el banquillo y apostó por Feller para formar en ataque con Linda Caicedo, Weir y Athenea.






