El Barça, que en tres días jugará su quinta final consecutiva, supera al Athletic sin dificultad pese a empezar perdiendo por un penalti de Mapi y jugar la segunda parte en inferioridad por la expulsión de Kika

El Barcelona, el pentacampeón de la Supercopa, peleará el sábado en Castellón

rcera-final-de-su-historia.html" data-link-track-dtm="">ante el Real Madrid por su sexto título. Las azulgranas superaron esta noche al Athletic, un rival al que hace solo cuatro meses le clavaron un 1-8 en San Mamés, en un Estadio Castalia semivacío pese a jugar todo el segundo tiempo con una futbolista menos por la expulsión de Kika y pese a empezar el choque por debajo por un penalti torpe que cometió Mapi y transformó Nerea Nevada. Incluso así, el Barça remontó con tantos de Ona, Paredes y Pajor y dominó la semifinal de principio a fin ante un rival inferior que, a excepción del gol, no le hizo ni cosquillas.

Pere Romeu salió con Vicky López en el extremo derecho y dejó a Graham Hansen, recién recuperada de sus molestias musculares, en el banquillo. La banda izquierda fue para Pina y Pajor ejerció en punta. Patri Guijarro, que acaba de salir de tres meses de lesión, empezó el encuentro como suplente. Fue Serrajordi quien ocupó el pivote, con Kika y Alexia en los interiores. El Barça monopolizó el juego durante los primeros 20 minutos, pero al equipo le faltó velocidad en la circulación. Las combinaciones eran tan previsibles que las jugadoras del Athletic, plantadas con un 4-4-2 en la frontal, no sufrían.