El conjunto azulgrana y el blanco se juegan este domingo el primer título de la temporada con los de Flick en plena crecida y los de Xabi Alonso en horas bajas y aferrados a que el tocado Mbappé les reanime
Inmersos en dinámicas muy opuestas, Barcelona y Real Madrid se juegan este domingo en Yeda (20.00, Movistar) algo más que el primer título de la temporada. La sexta final de la Supercopa de España en Arabia Saudí se presenta a priori como uno de los clásicos más desiguales de los últimos tiempos. Si antes de aterrizar en la tórrida orilla del Mar Rojo ya se detectaba una crecida imponente del Barça de Hansi Flick y un desplome alarmante del Madrid de Xabi Alonso, el desempeño en las semifinales de unos y otros ha instaurado la sensación de que las distancias en el juego y en el armado de los equipos son considerables.
El vigente campeón de Liga y Copa y defensor del título barrió al Athletic (5-0) sin necesidad de pisar el acelerador a fondo y con Lamine Yamal en la reserva. Se exhibió el conjunto de Flick con esa autoridad de rodillo alemán con la que se encumbró el técnico en el Bayern.
De su duelo con el Atlético, lo mejor que sacaron los futbolistas de Alonso fue el triunfo y la vigencia del eterno mantra de que al Madrid nunca se le puede enterrar. Fue capaz de ejecutar un ejercicio de resistencia forjado en Courtois, la competitividad charrúa de Valverde y la finura y la pegada de Rodrygo al contragolpe. Sin embargo, el fútbol desplegado describió a un equipo menor, obligado a encastillarse a la italiana en campo propio al estar muy golpeado por las bajas de Militão y Carvajal en defensa, la falta de un primer espada para organizar en el medio y la ausencia de Kylian Mbappé, que voló a Yeda de regreso cual Ave Fénix. A su gran vedette francesa parecen agarrarse el Madrid y Alonso, en el alambre y con el runrún interno y mediático de que una tunda podría descabalgarle del banquillo que ocupa desde el pasado Mundial de Clubes. “Mbappé es el mejor delantero del momento”, afirmó Flick ayer en la sala de prensa del King Abdullah.








