Las azulgrana golean en el tramo final a un Real al que le volvió a faltar acierto en las áreas y se meten en semifinales del torneo
Ni dos semanas después de imponerse en la Supercopa, el Barça deprimió esta noche al Madrid en el Alfredo Di Stéfano. Las azulgrana apearon de los cuartos de la Copa de la Reina al Real en un choque que estuvo competido hasta que en el segundo tiempo la falta de acierto en ambas áreas provocó el hundimiento de las blancas. Con el partido roto, el equipo de Pau Quesada, el más competitivo que se había visto hasta ahora en los seis años de vida de la sección, atrapó una goleada en el tramo final mientras el público abandonaba el estadio en señal de hartazgo y algún que otro aficionado profería gritos de “dimisión”.
El técnico blanco insistió con el once que había sacado en la final de la Supercopa, un 4-4-2 con Weir, Feller, Athenea y Linda intercambiado las posiciones de extremo y delantera. La colombiana, la futbolista con mayor capacidad para absorber el juego del Real, se movió con toda la libertad por el campo para tratar de lanzar los latigazos eléctricos que propuso su entrenador. En el Barça, Pere Romeu también repitió alineación con la excepción de la lesionada Mapi. Aleixandri ocupó su puesto en la zaga junto a Paredes pero fue sustituida por Aïcha en el 17 al retirarse en camilla por una lesión en la rodilla derecha que semejó muy grave.






