Las críticas contra los excesos de los agentes federales se extienden por todo el país
La imagen lacerante de la detención en un suburbio de Minneapolis de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, por parte de los agentes de la policía migratoria respaldada por Donald Trump está conmocionando a Estados Unidos. En las últimas horas, las autoridades escolares del área metropolitana de Minneapolis han informado de arrestos de otros menores que acompañaban a sus padres. Las detenciones forman parte de la campaña de represión migratoria indiscriminada ordenada por el presidente estadounidense en las últimas semanas en Minnesota.
Miles de personas recorrieron este gélido viernes las calles del centro de Minneapolis y Sant Paul, las ciudades gemelas, para protestar contra los excesos de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés). La manifestación multitudinaria en las calles, con temperaturas bajo cero, se ha sumado al cierre de cientos de comercios, colegios y establecimientos públicos, un “apagón económico”, en señal de protesta contra la campaña de redadas de inmigrantes indocumentados por parte del ICE en una jornada que los organizadores han bautizado como Día de la Verdad y la Libertad (Day of Truth & Freedom, en inglés). Aunque con menor alcance, las protestas de indignación se han extendido a ciudades como Nueva York, Chicago y Seattle, entre otras.















