El magistrado exige que ambos abandonen el centro de detención de Texas antes del martes y acusa a la Administración de Trump de “una pérfida sed de poder sin límites” y de actuar “con crueldad”

Con una cita de Benjamin Franklin, otra de Thomas Jefferson y dos referencias bíblicas, un juez federal de Texas ordenó este sábado que el niño de cinco años Liam Conejo Ramos sea liberado del centro de inmigración de la localidad de Dille, en el sur del Estado de la Estrella Solitaria. Allí recluido junto a su padre, Adrián Conejo Arias, tras la detención de ambos el pasado 22 de enero en Minneapolis por parte del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en un operativo cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo como ejemplo de la brutalidad de la policía migratoria de Donald Trump.

El fallo, firmado por el magistrado Fred Biery, un nombramiento de Bill Clinton, exige la liberación del niño ecuatoriano y de su padre antes del martes. El texto breve termina con una emoción impropia de un escrito legal, después de que el juez advierta que “en última instancia, debido al complejo sistema de inmigración de Estados Unidos, los peticionarios podrían regresar a su país de origen, de forma involuntaria o por autodeportación. Pero este resultado debería producirse a través de una política más ordenada y humana que la que existe actualmente”.