La estadística del Ministerio de Transportes señala que en 2024 hubo 18 víctimas mortales en la red ferroviaria frente a las 1.785 registradas en carreteras y ciudades
Los trágicos accidentes acaecidos en la red ferroviaria española que han dejado 45 muertos en Adamuz (Córdoba) ―tras el choque entre un Alvia y un Iryo que previamente había descarrilado, y el
om/espana/catalunya/2026-01-22/el-martes-negro-que-paro-rodalies-12-incidentes-un-muerto-y-una-carta-ignorada.html" data-link-track-dtm="">choque de un tren de Rodalíes contra un muro en Barcelona, que se saldó con la muerte de un maquinista en prácticas― han alertado a la población sobre la seguridad de la red ferroviaria nacional. Sin embargo, según los datos recogidos por el Ministerio de Transportes y la Dirección General de Tráfico (DGT), el tren sigue siendo un medio de transporte mucho más seguro que ir en coche o motocicleta.
El organismo dependiente del Ministerio del Interior precisa que en 2024 murieron 1.785 personas en accidentes de tráfico en España, incluyendo trayectos en ciudades, todo tipo de vías interurbanas y travesías —está disponible también el dato de siniestralidad en vías interurbanas de 2025, con 1.119 muertos—. Si bien el número es un poco mejor que el de 2023, en el que hubo 21 muertos más, y queda muy lejos del pico de la serie histórica de 1.989 (entonces murieron 9.344 personas), la cifra de decesos es muy superior a la de los fallecidos registrados en accidentes ferroviarios ese mismo año, con solo 18 muertos. Esto supone una relación de una muerte en la red ferroviaria por cada 99 registradas en siniestros viales, aunque el número de desplazamientos de estos últimos es también notablemente mayor.
















