43 personas han muerto en uno de los peores accidentes ferroviarios de España. Dos trenes, un Alvia con destino Huelva en el que viajaban jóvenes opositores y familias que regresaban tras pasar un ocioso fin de semana en Madrid; y un Iryo procedente de Málaga, con muchos profesionales que regresaban a sus trabajos en la capital. EL PAÍS recoge las historias y los recuerdos de familiares y allegados de quienes encontraron en el brutal siniestro su final
El violento choque de trenes que el 18 de enero sacudió a la población de Adamuz en Córdoba ha dejado por el momento 43 víctimas confirmadas. Estas son las semblanzas que EL PAÍS ha reconstruido a través de las publicaciones de familiares y allegados en las redes y de sus testimonios directos.
Óscar Toro (Huelva, 1969) era licenciado en Ciencias de la Información, en la especialidad de Periodismo, por la Universidad Complutense de Madrid, doctor cum laude en Comunicación por la Universidad de Huelva y un referente en el estudio de la comunicación para el cambio social. En 2011 recibió el Premio Andaluz del Voluntariado, en la modalidad de profesionales de la comunicación. Toro, que falleció junto a su pareja, la fotógrafa María Clauss, desarrolló su labor periodística en distintos medios de comunicación de Andalucía. Su compromiso social le había llevado a dedicar las dos últimas décadas a desarrollar proyectos de comunicación vinculados con la defensa de los derechos humanos y la promoción en la convivencia. “Desde la Asociación Invisible, creada en 2016 con la finalidad de utilizar la comunicación y la información como vehículo para la transformación social, que presidía Toro, hacían una labor muy importante, ofreciendo espacios de aprendizaje compartido para crear unos hubs de comunicación social”, recuerda la APH y el Colegio de Periodistas.
















