Los testigos de accidente, con al menos 21 fallecidos, hablan de personas atrapadas y vagones retorcidos y volcados
Diversos testimonios del accidente de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) este domingo por la tarde, en el que han muerto al menos 21 personas y se han contabilizado 11 heridos graves o muy graves, según fuentes de la Guardia Civil y el Gobierno andaluz, hablan de personas atrapadas en los trenes, vagones retorcidos y volcados, y mucho caos.
A las puertas de la caseta municipal de Adamuz (Córdoba), Ramón Montón busca a su mujer, Tamara Margarita Valdés, de nacionalidad cubana y residente en Huelva. “Estoy muy nervioso, aún no he podido localizarla, he tardado tres horas desde Huelva, le he pisado un poquito. Mi mujer iba en el Alvia, hablé con ella 20 minutos antes del accidente. Casi se le escapa el tren”, relata con desesperación contenida.
A continuación, una persona de los servicios de emergencia se ha llevado a Montón hacia otro destino, porque en la caseta municipal no está su mujer. El hombre se ha alejado muy inquieto del lugar.
“Hay muchos heridos, sigo temblando”, ha contado M. S. J., de 33 años, pasajera del vagón número 6 del tren Iryo que iba desde Málaga a Madrid. Los vagones 7 y 8 han colapsado con la cabecera del Alvia, que había salido de Madrid en dirección a Huelva. San José cuenta que de repente han empezado a notar vibraciones: “Y muchos golpes, golpes, se han empezado a caer las maletas, y golpes hasta que el tren se ha frenado”, explica. “Pensábamos que había sido un descarrilamiento, pero cuando hemos salido hemos visto los vagones retorcidos y dos vagones del otro tren volcados”, agrega.










