Cómo entender la etiqueta, por qué hoy se beben más que nunca y cuáles merecen realmente la pena
Durante mucho tiempo, las cervezas sin alcohol ocuparon un lugar discreto en el mercado. Se las asociaba con perfiles dulces, planos y con recuerdos a cereal cocido o a mosto sin fermentar. Eran una alternativa funcional más que una elección por placer. Hoy, sin embargo, la situación es distinta.
enos.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/sociedad/2025-02-09/alcohol-no-gracias-por-que-la-generacion-z-bebe-menos.html" data-link-track-dtm="">La tendencia a consumir bebidas con menor graduación alcohólica está claramente en alza y las cervezas sin alcohol y 0,0 ya no solo aparecen en los supermercados, sino también en bares, restaurantes, festivales y tiendas especializadas. Cada vez más personas optan por ellas para alternar, para acompañar una comida o simplemente porque les apetece una cerveza sin alcohol.
Para elegir con criterio conviene empezar por entender qué significa “cerveza sin alcohol”. En España, la definición está recogida en el Real Decreto 678/2016, que establece las denominaciones de la cerveza y sus categorías. Según esta normativa, se considera cerveza sin alcohol aquella que contiene menos de 1,0 % de alcohol por volumen. Es decir, una cerveza puede llevar esta denominación siempre que no supere ese umbral.






