‘La ciudad de la carpa bailarina’, nueva obra de la pareja creativa que arrasó hace una década con el ‘Atlas del mundo’, mezcla literatura, cómic y entretenimiento digital
Hacia el centro de la página, un hombre ondea una bandera que retrata a un conejo sentado. Poco más allá, tres albañiles esculpen la colosal estatua de un mono. Una extraña criatura parecida a un jabalí pasea muy cerca; un espectro, algo más arriba, sobrevuela la cornisa de un majestuoso palacio. También se ven ríos, músicos, ratones o cuadros, un tipo que sujeta una carta o una mujer que lee en una biblioteca. Y eso que La ciud...
ad de la carpa bailarina (Maeva Young) solo acaba de empezar. De ahí que surjan aún más preguntas. Todas resumidas en la que brota enseguida, en un primer vistazo: ¿qué es esto?
Sin duda, un libro: está hecho de papel, con dibujos y palabras escritas, hasta incluye pegatinas. Pero también un (video)juego: aunque no tenga pantallas ni tableros, es el usuario quien decide dónde mirar, con qué personajes interactuar, qué misterios resolver. Puede que tan peculiar mezcla suponga un reflejo de sus autores. “No teníamos claro que funcionaría, está entre medias de muchas cosas”, reconoce Daniel Mizieliński.






