Kike Sarasola, presidente de la hotelera, aboga por poner cupos al turismo masivo para evitar la caída de viajeros que ya sufren Venecia o Florencia
Room Mate, la hotelera fundada por Kike Sarasola en 2001 y que suspendió pagos veinte años después, cumple tres años en manos de sus nuevos propietarios (los fondos Angelo Gordon y Westmont Hospitality) con un balance positivo de 2025, gracias al ciclo virtuoso del turismo, y con buenas perspectivas para este año. “Aún no hemos cerrado las cifras de 2025, porque tenemos que consolidar en cinco países, pero esperamos haber crecido en torno a un 10% en ingresos y un 8% en ingresos por habitación disponible (revpar por sus siglas en inglés)“, señala Sarasola en una entrevista con este periódico. En 2024, la compañía cerró con una cifra de negocio de 128,5 millones de euros. “La confianza de los dos fondos es plena en el equipo gestor por los buenos resultados que estamos obteniendo”, resalta Sarasola.
En su opinión son tres los factores que impulsaron al alza la cuenta de resultados en 2025, los mismos que van a llevar a repetir porcentajes de crecimiento en este ejercicio, tanto en ingresos como en revpar. “Los hoteles están funcionando muy bien por el reposicionamiento. Invertimos 20 millones en los últimos tres años en cinco hoteles (Aitana, Isabella, Luca, Leo y Mía) y vamos a invertir otros 13,5 millones en los próximos tres años en el hotel Óscar en Madrid“.






