Las nuevas formas de cocinar, acompañar y presentar esta verdura están detrás de su inesperada popularidad
Aunque en nuestro recetario tradicional siempre ha tenido cierto protagonismo, formando parte de multitud de potajes y del mismísimo cocido madrileño, digamos que el repollo no goza de la mejor fama entre las verduras. Asociado a los tópicos de alimento soso, triste y maloliente, hoy, sin embargo, el repollo vive un auténtico resurgir.
rel="" data-link-track-dtm="">Instagram, TikTok e incluso Substack están llenos de recetas de esta y otras coles hermanas, como la lombarda, cocinadas de formas bastante más vistosas que el clásico hervido que tan pocas pasiones ha levantado hasta la fecha. Y quizá, en esas nuevas maneras de prepararlo, que resultan más atractivas para las nuevas generaciones —y para las no tan nuevas, que viven traumatizadas por los recuerdos de infancia asociados al repollo—, radique el secreto de su éxito actual.
El pasado mes de diciembre, la red social Pinterest lanzó su informe de tendencias para 2026, bautizando al repollo como el “nuevo rey de la comida saludable” y a la tendencia en cuestión como “revolución repollo” (cabbage crush, en su versión en inglés). Medios como Business Insider o The Kitchn se hicieron eco de la noticia, señalando entre las causas que podría haber detrás de este resurgir el creciente interés por comer más verde y cuidar de nuestra microbiota intestinal, dos funciones que el repollo cumple a la perfección: es fuente de fibra, antioxidantes y vitaminas, y ayuda a la salud digestiva. Además, es una verdura barata, un punto a favor en tiempos en los que el precio de la cesta de la compra es una constante fuente de preocupación y que ha llevado a algunas personas a cuestionarse si el progresivo auge de esta col podría considerarse otro indicador más de recesión económica.






