El catalán de Ford sube a la segunda plaza de la general y Ricky Brabec cede el liderato en motos a propósito
C’est le Dakar. Es el mantra que se usa para todo en una carrera donde la incertidumbre interviene a diario, incluso cuando la suerte parece echada. Que se lo pregunten a Henk Lategan y Toyota. El piloto sudafricano, puntal de los japoneses, empezó la jornada en segunda plaza de la general y una avería a los 140 kilómetros le hundió irremediablemente en la clasificación. El catalán
dtm="">Nani Roma (Ford), el único candidato que se mantiene a tiro de la victoria, heredó la segunda plaza en la general y limó desde los 13 a algo menos de nueve su distancia con el líder Nasser Al-Attiyah (Dacia).
El catarí se dedicó a gestionar su margen en la tabla y consiguió además una posición de salida muy beneficiosa de cara a la especial decisiva de este viernes, ya que la jornada final del sábado será un mero trámite de 100 kilómetros por la orilla del mar Rojo. Al-Attiyah se refugió en la estela de Sébastien Loeb, su compañero de equipo y tercero de la general, para alcanzar la meta de la especial de 347 kilómetros entre Bisha y Al Henakiyah sin demasiados apuros en decimocuarta plaza. “Se trataba de finalizar sin problemas, y cuando vi que llegaba Seb, le hemos dejado pasar y seguido hasta la meta. Mañana habrá que ser inteligentes y sabemos que podemos perder tres o cuatro minutos para ganar la carrera”, apuntó el líder.















