El catarí de Dacia y el australiano de KTM sacan el mazo en la sexta etapa, aunque una sanción anula las ganancias del segundo en la general

Nasser Al-Attiyah, cinco veces ganador del Rally Dakar, había optado hasta ahora por una estrategia conservadora y asegurado que ni siquiera buscaría una victoria de etapa en la presente edición. Su objetivo, como no, sigue siendo ampliar su palmarés en la carrera, que según él plantea un juego de mucha estrategia y sangre fría en la séptima entrega saudí. El catarí de 55 años, que comanda la comitiva de Dacia, sacó sin embargo el mazo en la sexta especial de 331 kilómetros disputada entre Hail y Riad. Después de firmar un tiempo de 3h 38m 28s en su escenario predilecto, las pistas de arena y las dunas, podrá exhibir su inconfundible sonrisa y presumir de liderar la prueba durante la jornada de descanso de este sábado en la capital de Arabia.

Al-Attiyah logró su primer triunfo en 2026 y el número 49 de su trayectoria, a uno ya del récord absoluto de victorias de etapa en coches que comparten el finlandés Ari Vatanen y el francés Stéphane Peterhansel. “He trabajado mucho. Los primeros días no habían sido nada fáciles, pero hoy hemos intentado apretar las tuercas y todo ha ido muy bien. Tener un buen liderato a estas alturas es fantástico, pero ahora tocará no cambiar de planteamiento e ir con cuidado la segunda semana. Hemos intentado no tener grandes problemas y evitar al máximo los pinchazos, porque la batalla este año estará muy apretada”, concluía el gran triunfador del viernes.