Los pilotos españoles de Ford aprovechan los problemas de sus principales rivales para irse a dormir como primero y segundo de la general tras la etapa 9

La suerte sonríe a Nani Roma, que justo cuando el Rally Dakar entra en ebullición irrumpe en lo más alto de la clasificación. Los problemas de varios de sus grandes rivales por la victoria en la etapa 9, que sacudió el tablero de la carrera después de varios días de mucha igualdad, permitieron al piloto catalán de Ford borrar una desventaja de casi 10 minutos con Nasser Al-Attiyah (Dacia) y sacarle otro adicional para asentarse como nuevo líder de la general, justo por delante de su compañero madrileño Carlos Sainz. Cuarto al inicio de la especial, se quitó también de en medio a Henk Lategan (Toyota), aquejado de problemas en la dirección asistida, y a su compañero Mattias Ekström, perdido un buen rato tras seguir la estela del catarí alrededor del kilómetro 300 de los 410 totales de la especial.

Roma pudo resistir además la embestida de su buen amigo dentro del vivac, un Sainz que se dejó el posible liderato de la prueba en una sanción por exceso de velocidad. El cuatro veces ganador del Dakar se mantiene a tiro del liderato a menos de un minuto de su vecino de tienda de campaña esta noche, en la segunda etapa maratón de la presente edición. Aunque reconocía que no le gustaba eso de dormir en una tienda cuando está en juego su quinto Dakar, la satisfacción de una jornada casi perfecta le ayudará a conciliar el sueño mucho mejor.