El piloto de Ford se deja todas sus opciones de victoria en un controvertido punto de paso en el kilómetro 186 de la décima etapa
En Arabia Saudí hay un sinfín de dunas, pero una sola puede haber cimentado el resultado del Rally Dakar 2026 en la categoría de coches. Carlos Sainz no estaba enfadado tras perder la carrera para la que se prepara todo el año en el controvertido punto de la décima etapa, que también fastidió a su compañero de equipo Nani Roma y a otros muchos pilotos. Sí estaba decepcionado, claro. “Lo siento”, repetía una y otra vez a los miembros del equipo Ford nada más bajarse del coche en el vivac de Bisha. El piloto madrileño de 63 años reconoció, resignado, que sus aspiraciones al quinto Touareg encallaron en algún lugar no identificado de esa maldita colina de arena situada en el kilómetro 186 de una especial de 421 entre el campamento refugio de la segunda etapa maratón, sin asistencia, y la población de Bisha.
Probablemente, será una de las notas del libro de ruta más difíciles de los 5.000 kilómetros contra el cronómetro que acumularán los competidores en la meta de Yanbu el próximo sábado. Uno de los puntos escondidos que temen todos los navegadores. Puesta con mala baba y peligrosa, según muchos, al encontrarse en una duna con poca visibilidad. Todos estuvieron de acuerdo en que fue una de las especiales más complicadas que recuerdan en la historia del rally, una especie de gincana de constantes zigzags entre montañas de arena blanda.











