El presidente de EE UU vuelve a la carga contra Jerome Powell: “Es incompetente o corrupto”
Wall Street no quiere que la Casa Blanca meta las manos en la Reserva Federal. La gran banca teme que anteponga los intereses políticos frente a la estabilidad económica, y la semana en la que las grandes entidades estadounidenses tienen que presentar los resultados anuales, los banqueros están dejando claro de qué lado están en la batalla por controlar la Fed.
“Todos nuestros conocidos creen en la independencia de la Fed. Cualquier cosa que la erosione (su independencia) probablemente no sea una buena idea”, ha sentenciado Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan y uno de los gurús financieros más respetados del mundo. “(La injerencia) tendrá el efecto contrario al deseado: elevará las expectativas de inflación y, con el tiempo, probablemente incrementará los tipos de interés”, ha abundado el ejecutivo, en una conferencia telefónica con analistas tras la presentación de los resultados anuales.
Desde que alcanzó la Casa Blanca para su segundo mandato, Trump ha estado acosando a Jerome Powell, al que culpa de ralentizar la economía por la tibieza en rebajar los tipos de interés. El mandatario estadounidense ha menospreciado, insultado y amenazado con despedirlo por resistirse a reducir los tipos de interés de forma más agresiva pese al persistente riesgo inflacionario. El gobernador neoyorquino anunció el pasado viernes que es objeto de una investigación penal por parte de la Fiscalía, que investiga si mintió durante su declaración en el Senado del pasado verano para explicar los sobrecostes de la reforma de la sede de la Fed en Washington.











