La multinacional de redes sueca atribuye el ajuste, que puede alcanzar a 300 empleados, a la necesidad de mejorar la eficiencia
La multinacional sueca Ericsson ha comunicado oficialmente a su plantilla y a las organizaciones sindicales la intención de iniciar un nuevo procedimiento de despido colectivo en la filial española. Este ajuste, que se espera quede resuelto a finales de febrero de 2026, forma parte del plan de reestructuración a escala mundial que el gigante sueco viene sufriendo bajo el mando de su consejero delegado global, Börje Ekholm, y la paulatina pérdida de peso estratégico de España en el tablero europeo.
En la misiva remitida a los trabajadores, la dirección justifica la medida señalando que, “después de un análisis exhaustivo de la situación actual de la compañía, para asegurar nuestra competitividad en el complejo entorno actual en el que operamos y mejorar nuestra eficiencia, hemos tomado la difícil y necesaria decisión de iniciar un procedimiento de despido colectivo en Ericsson España”.
Esta decisión, que adelantó Cinco Días y fue negada entonces por la empresa, ha sido comunicada formalmente este lunes a los sindicatos, y busca redimensionar una estructura que actualmente cuenta con unos 2.260 empleados, estimándose una afectación de unos 300 profesionales, lo que representa aproximadamente el 13% de su fuerza laboral en el país.






