Ericsson ha completado la reestructuración de su filial española que había adelantado a comienzos de verano con la reorganización del grupo a escala europea. La multinacional sueca ha destituido al consejero delegado de la filial en España, Diego Martínez, tras menos de un año como primer directivo. y lo ha sustituido por un cargo institucional, sin ningún poder ejecutivo.

A partir de ahora, toda la parte comercial dependerá de Christian Leon, el directivo francés responsable de la Unidad de Clientes de Europa Occidental de Ericsson, por lo que, en la práctica, la filial española perderá toda la autonomía.

El cambio es consecuencia de la decisión de Ericsson de reducir de siete a tres los clúster de países en que tenía dividida la región de Europa, África y Medio Oriente. Hasta ahora, España integraba uno de esos siete clústeres formando la región ibérica, que englobaba también Portugal. Ahora esas divisiones de concentran en sólo tres y España se incluye dentro del clúster de Europa Occidental, que incorpora, además de España y Portugal otros grandes países como Francia, Holanda, Bélgica y Luxemburgo.

La medida anunciada este martes llevará aparejada de forma inminente una reorganización del comité de dirección de Ericsson España, con la salida de la mayor parte de sus miembros, informaron fuentes conocedoras del asunto. Además, se espera que el grupo aproveche el anunciado ajuste laboral a escala mundial para aplicar una reducción de hasta 300 empleados, el 13% del conjunto de la plantilla que asciende a 2.260 trabajadores. El grupo de telecomunicaciones sueco que lidera Börje Ekholm acometió un ajuste laboral en 2023 sobre 8.500 trabajadores en todo el mundo, el 8% de su fuerza laboral, sin que entonces apenas tuviera impacto en España. Solo en Suecia las bajas alcanzaron los 1.200 trabajadores. El objetivo era reducir los costes en alrededor de 800 millones de euros.