El Madrid llegó a la final en el choque con más envíos de más de 30 metros de Courtois en sus ocho años de blanco, un recurso que esquiva las dificultades en la salida de los centrocampistas

El mejor futbolista en la victoria del Real Madrid contra el Atlético en la semifinal de la Supercopa fue también el que puso el primer pero. A Fede Valverde le gustó más el rival: “Creo que jugaron mucho mejor que nosotros”, dijo. “Es verdad que nosotros tuvimos muchas ocasiones, pero fueron pérdidas de ellos, o contragolpes. Y eso no es lo que trabajamos. Trabajamos tener la p...

elota en su campo, crear jugadas, buscar los espacios…”. No es por eso por lo que será recordada la noche en la que Thibaut Courtois intentó 34 pases largos, 13 de ellos con éxito, según Opta. En ninguno de sus 665 partidos anteriores con el Madrid había recurrido tantas veces a esa salida.

Xabi Alonso explicó que esos envíos que sobrevolaban el centro del campo formaban parte del plan, aunque no tanto: “En algunas situaciones, es lo que habíamos hablado. En otras sí que nos ha faltado un poco más de pausa para enlazar y para llegar mejor. Pero sí que habíamos hablado que no había que iniciar siempre en corto”. El Madrid ha tenido en los últimos meses bastantes problemas en la salida de balón cuando se ha enfrentado a equipos que le han presionado arriba de manera intensa y el balón largo es un recurso que permite esquivarla, sustituir el riesgo de perderlo cerca de su área por el de no encontrarlo al otro lado del campo.