El apoyo del aparato de seguridad y la falta de alternativa viable complican el cambio inmediato de sistema político que pronostica una parte de la diáspora iraní

Cientos, puede que miles, de iraníes salieron este jueves por la noche a las calles de Teherán y de otras ciudades del país para protestar por la pésima situación económica, pero también contra el único régimen que la mayoría de ellos ha conocido: la República Islámica de Irán, proclamada en 1979, cuando más del 70% de los iraníes aún no había nacido. E...

sa afluencia, que mostraron vídeos en redes sociales, representa una escalada; las protestas en Irán están creciendo y las tácticas “más desafiantes e incluso violentas” (la televisión estatal difundió este viernes imágenes de coches ardiendo) de los manifestantes “sugieren una transición de protestas episódicas hacia algo más cercano a un levantamiento a gran escala”, destacaba este viernes en X Sina Toossi, analista iraní del estadounidense Centro de Políticas Internacionales (CIP, por sus siglas en inglés).

Las últimas protestas han registrado otra novedad: los gritos de “Larga vida al sha” en favor de Reza Pahleví, hijo del último sha de Irán, derrocado en 1979, que horas antes había llamado a sus compatriotas a manifestarse desde su exilio en Estados Unidos.