El noruego se impone como acompañante del argentino, pero no logran mezclar bien y solo han registrado una asistencia del uno para el otro
Línea por línea el fútbol se nutre de pequeñas sociedades que contribuyen a la mejora individual y a la continuidad del juego colectivo. Desde que Julián Alvarez aterrizó en el Atlético de Madrid, a Diego Pablo Simeone le ocupa y le preocupa encontrarle un acompañante que haga explotar todo su potencial a su delantero de cabecera. El jugador franquicia del club atraviesa una mala racha goleadora —un tanto en los ocho últimos partidos de Li...
ga— que el técnico argentino interpreta como pasajera. Sin mencionarla, Simeone aludió este miércoles a la inquietud de su compatriota las semanas previas a su reciente primera paternidad. “A veces no hace falta hablar y otras veces conviene hablar de cosas que no son de fútbol y sí de la vida, que también son importantes. Más allá de un futbolista hay una persona, y lo importante es que la persona esté bien”, reflexionó el técnico.
“Aparecerá cuando más se le necesite, ojalá lo haga como en el derbi, que apareció cuando perdíamos 1-2, primero pegó un tiro al palo, luego metió el gol de penalti y de falta después”, le defendió el capitán Koke en vísperas de la semifinal de la Supercopa.






