La tecnológica UpSlide señala que esta herramienta ayuda a agilizar tareas iniciales de las transacciones, pero incrementa las labores de revisión y validación que recaen en perfiles con más experiencia

La incorporación de herramientas de inteligencia artificial en corporaciones es cada vez más frecuente para reducir tiempos en tareas repetitivas y mejorar la eficiencia de los equipos. Grandes firmas financieras y consultoras han hecho importantes inversiones en su transformación digital, si bien, un reciente informe de UpSlide ―empresa tecnológica que desarrolla soluciones de automatización de documentos financieros y aliado tecnológico de grandes firmas consultoras y bancos a nivel internacional― revela una paradoja: aunque la IA ha mejorado notablemente su productividad de los empleados junior, no ha reducido la carga de trabajo total. Al contrario, ha desplazado la presión hacia los perfiles más sénior, al ser los responsables de revisar, corregir y validar los resultados generados con estas tecnologías avanzadas.

El estudio, realizado a partir de una encuesta a 514 profesionales de banca de inversión, firmas de capital privado y asesoría en Reino Unido y Estados Unidos, revela que la falta de confianza en la precisión de la IA y el uso de herramientas fragmentadas generan cuellos de botella críticos, especialmente en transacciones de gran volumen. El documento, que pone el foco en el sector de las fusiones y adquisiciones (M&A), destaca que los perfiles con menor antigüedad son los que más hacen uso de este tipo de herramienta para agilizar las etapas iniciales de flujo de trabajo, centradas en tareas de preparación de información, investigación de bases de datos del mercado o identificación de posibles objetivos de adquisición.