Casi tres meses después de aceptar un alto el fuego, Israel mantiene a dos millones de palestinos en un limbo mortal e inaceptable

Casi tres meses después del alto el fuego acordado por Israel y Hamás para la franja de Gaza, el enclave palestino vive en un limbo entre la guerra y la paz. Los ataques israelíes a gran escala han cesado, pero, según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, en este tiempo al menos 416 personas han muerto por ataques israelíes. Las condiciones de vida de dos millones de gazatíes siguen siendo desesperadas.

Según las estadísticas palestinas, la población de Gaza se ha reducido en 254.000 personas en dos años, una caída de más del 10%. Esta cifra incluye los muertos por fuego israelí (más de 70.000), los desplazados y los fallecidos por el deterioro de las condiciones de vida, que van más allá de las víctimas del hambre provocada por el bloqueo israelí a la ayuda humanitaria. La entrada de ayuda ha alejado la hambruna generalizada, pero la situación alimentaria sigue siendo crítica, especialmente para los niños, y las consecuencias en la salud de los meses de desnutrición se arrastrarán por décadas. Además, los bombardeos masivos y la acumulación de residuos han contaminado el suelo, el agua y el aire del enclave.