Con Mbappé lesionado, el brasileño regresa contra el Betis a su estadio, que lo despidió con pitos en el último partido del Real Madrid en 2025
El desplome del Real Madrid en los últimos meses de 2025 cabe entre dos sustituciones de Vinicius en el Bernabéu. El 26 de octubre se fue del clásico en el minuto 71, con 2-1 y una estruendosa colección de aspavientos de queja hacia Xabi Alonso, que mantenía la mirada alejada del desplante. Menos...
de dos meses más tarde, el 20 de diciembre, el brasileño salió del partido contra el Sevilla en el 82, con 1-0 y bajo una estruendosa pitada mientras su entrenador le aplaudía desde la banda, donde le esperaba con un abrazo. Además del desfondamiento del equipo, estas dos escenas marcan también el desenamoramiento de la grada con el brasileño, a quien se había entregado incluso en sus inciertos comienzos, la época de las bromas y la desconfianza de Zidane. El estadio siempre le quiso. Hasta la última noche que estuvo allí.
Vuelve esta tarde. El Madrid recibe al Sevilla en el Bernabéu (16.15, Dazn), de donde el brasileño salió furioso en diciembre. Después de la larga pitada, cambió su foto de perfil en Instagram: retiró la que tenía con la camiseta del Madrid y la sustituyó por una con la de Brasil. Vinicius maneja personalmente su cuenta, según fuentes de su entorno. Después del desplante de octubre a Xabi, con este otro a la afición terminó el fútbol de un 2025 decepcionante: “Sabemos que no ha sido un año bonito para nosotros”, dijo ya de vuelta de vacaciones, en el entrenamiento navideño abierto al público del 30 de diciembre. “No tenemos dudas de que vamos a volver. Vamos a ganar otra vez”.






