EE UU dice que se quedará en el país latinoamericano y que los socios del narcodictador lo gestionarán. ¿Cómo se cocina ese arroz con mango?

La operación militar conducida por el ejército de Estados Unidos para “extraer” al dictador Nicolás Maduro y a su esposa de su bien resguardada madriguera en Caracas abre hasta ahora más interrogantes que certezas; y esas interrogantes se vuelven más inquietantes tras la comparecencia del presidente Donald Trump en su res...

idencia de Mar-a-Lago en Florida.

La primera duda que surge es acerca de la nula efectividad que resultó tener la férrea protección alrededor de Maduro, de la que él mismo alardeaba desafiando a Trump de que fuera a sacarlo. Pero según parece, su captura se ha dado en pocos minutos y sin bajas letales de parte de las fuerzas que asaltaron el búnker, donde fue sorprendido en la cama, durmiendo al lado de su esposa, cuando se supone que se hallaba defendido por varios anillos de seguridad. Y según se repetía, ese aparato de seguridad se hallaba en manos de especialistas cubanos, militares y de inteligencia, con fama de infalibles.

Queda la duda de si las puertas blindadas que resguardaban al matrimonio presidencial no habrán sido abiertas desde dentro. Generalmente esas operaciones resultan así de exitosas cuando hay gato casero de por medio que descorre los cerrojos, y sobre todo si alguien es tentado por una recompensa de 50 millones de dólares.