Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, llegan al helipuerto de Wall Street durante su traslado al tribunal federal para su comparecencia en Nueva York, Estados Unidos. EFE/EPA/Stringer
Imane Rachidi |
La Haya (EFE).- La captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos, sin consentimiento de Venezuela ni autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, suscita dudas sobre la legalidad de la operación militar, que expertos y algunos gobiernos califican de violación de la soberanía venezolana, uso ilegal de la fuerza y posible crimen de agresión.
El hecho de que Estados Unidos pueda procesar a un mandatario extranjero en sus tribunales nacionales no convierte automáticamente su captura en un acto legal, subrayan los juristas, que distinguen entre la jurisdicción penal interna y las obligaciones internacionales del país.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, advirtió de que “sin base legal para realizar una acción contra la soberanía de Venezuela, la detención se convierte en secuestro” y lamentó que los estadounidenses han “destruido el Estado de derecho a nivel mundial, se han orinado sangrientamente sobre la soberanía sagrada de toda Latinoamérica y el Caribe”.













